España vive una de sus jornadas más trágicas en materia ferroviaria de los últimos años. Un choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles en la provincia de Toledo, al sur de Madrid, dejó al menos 30 muertos, según la cifra actualizada informada por fuentes oficiales a las 7.32 (hora argentina).
La magnitud del accidente obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia y provocó la interrupción de los servicios ferroviarios entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Qué ocurrió
De acuerdo con la información preliminar difundida por las autoridades de Castilla-La Mancha, el siniestro involucró a dos trenes de alta velocidad que circulaban en la misma dirección, desde Madrid hacia Sevilla.
Según explicó la portavoz del gobierno regional, Esther Padilla, uno de los convoyes impactó contra la parte trasera del otro, que se encontraba detenido sobre las vías.
Como consecuencia del choque, al menos dos vagones descarrilaron.
Por el momento, las autoridades no determinaron oficialmente cuáles fueron las causas que provocaron el accidente.
Cuántos pasajeros viajaban
Según los datos proporcionados por las autoridades españolas:
Uno de los trenes, perteneciente a Renfe, transportaba 397 pasajeros.
El otro convoy, de la empresa privada Iryo, llevaba 147 personas a bordo.
En total, más de 540 pasajeros viajaban en las dos formaciones involucradas en el accidente.
El operativo de emergencia
Los equipos de rescate trabajan en la zona desde las primeras horas de la mañana.
Protección Civil solicitó a las autoridades locales habilitar espacios para asistir a los sobrevivientes y a los pasajeros que resultaron afectados por el siniestro.
El alcalde de la localidad de Urda, Manuel Galán, confirmó que se preparó un pabellón deportivo para recibir a los pasajeros evacuados mientras continúan las tareas de asistencia.
También se trasladó al lugar el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
Una nueva tragedia ferroviaria en España
El accidente reaviva la preocupación por la seguridad ferroviaria en el país.
En enero de este mismo año, 45 personas murieron cuando un tren descarriló y chocó contra otra formación que circulaba en sentido contrario en el sur de España.
Aquel episodio fue considerado el más grave desde el histórico accidente ferroviario de Santiago de Compostela en 2013, que dejó 80 muertos.
Ahora, las autoridades españolas deberán determinar qué provocó la colisión en Toledo y si existieron fallas humanas, técnicas o de control ferroviario que derivaron en una de las peores tragedias ferroviarias recientes del país.