fectivos de Seguridad Rural y Ecológica, junto con personal de Bromatología municipal, secuestraron 118 kilos de carne bovina que no cumplían con las condiciones sanitarias necesarias para su venta y consumo.
El operativo se realizó en la carnicería “El Barón”, ubicada por calle Juan XXIII 174. Durante la inspección encontraron distintos cortes vacunos en condiciones incompatibles con su comercialización.
La Fiscalía Rural y Ambiental ordenó iniciar actuaciones por una presunta infracción al artículo 206 del Código Penal. Los controles continuarán en comercios de la ciudad para proteger la salud de los consumidores.